Otro filme menor de Almodóvar, otoñal y muy bien hecho, destinado esta vez a la cinefilia
A los 76, el otrora gran Pedro Almodóvar propone en Amarga Navidad, su largometraje número 24, una película de irreprochable factura técnica y cinematográfica, que se sostiene con parejo interés dirigida –claro está– a un espectador iniciado. El propio realizador no pudo referirse a ella con más brutal honestidad cuando, al presentarla en su estreno en Cannes, confesó a la prensa: “Estoy harto de mí mismo”.





